LAS GRANDES PROEZAS

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Las grandes proezas se componen de pequeñas acciones.

Hace algunos días un excelente amigo y colega, a quién suelo llamar “Master”, me solicitó que le escribiera el Prólogo de su próximo libro. Halagado, me di a la tarea de redactarlo y al final me quedó un escrito breve, conciso, pero creo que substancioso. En otros tiempos, esta tarea me habría resultado titánica, compleja y me habría consumido mucho tiempo, sin embargo, aunque si le dedique algunas horas de energía y entusiasmo, en esta ocasión lo hice con relativa facilidad. Decidí no complicarme.

Ésta es, quizá, una de las más valiosas lecciones que he aprendido del Master: no complicarme la existencia, hacer cosas sencillas, dar pequeños pasos. Comprendí entonces que las grandes proezas se componen de pequeñas acciones.

Así que no te compliques. Sea iniciar un gran negocio, comenzar un nuevo y ambicioso proyecto de vida, cumplir ese sueño exagerado que tienes, sea lo que sea, comienza con pequeños pasos, uno a la vez. Estoy seguro de que pasado el tiempo habrás construido lo que soñabas.

Dedicado a un excelente amigo y hermano. Para que día a día, paso a paso, siga creciendo como hasta ahora lo ha hecho.

CREE

Cree en lo que quieras: en Dios, en la Vida, en el Universo, en ti.

Jamás dejes de creer. Jamás pierdas la Fe. Aún cuando tus sueños se derrumben, cree más allá de toda tristeza, de todo fracaso, de toda desilusión.

Cree en que la luz del sol brillará, y solo tienes que sobrevivir a la noche. Cree en el plan de Dios, Jehova o Ala. Cree en la magia de la Vida. Cree en las fuerzas del universo que confluyen en tu favor. Cree en ti, en tu propia fortaleza, en tu propia luz.

Cree en lo que desees, pero cree en algo o alguien, y convierte esa Fe en la energía y determinación para alcanzar tus sueños y tu felicidad.

EL ARTE DE SER VULNERABLE

A veces la fortaleza es una máscara que nos ponemos para sobrevivir. Y así existimos, pero no somos fuertes, en realidad, es solo una apariencia, una falsa creencia, un escudo.

En la debilidad -esa debilidad que se va a repetir a lo largo de nuestra vida- conocemos nuestra verdadera fortaleza. La fortaleza, viene, nace, surge de la debilidad.

Quizá, incluso, deprimirte está bien, llorar está bien, no querer hacer nada y quedarte llorando todo el día está bien, lo que no está bien es ciclarse ahí.

Tenemos que aceptar nuestra debilidad. Luego, debemos entenderla. Finalmente, superarla.

En ese último punto, sabremos cuando fue suficiente de llorar, quejarnos y sufrir, y ya es hora de seguir adelante. Hay que aceptar, entender y superar nuestras debilidades, para convertirlas en verdadera fortaleza.

Todo tiene su momento

Para todo hay momentos en la vida, no te estreses, no te preocupes, no te desesperes.

El ser humano es impaciente por naturaleza, como los niños que ya quieren ser adultos.

Todo en la vida tiene su tiempo, todo llega cuando debe llegar. Aprende a aceptar esos tiempos y a entender la función que cumplen en tu vida. Aprende a ser paciente y a analizar el panorama general, no solo una fracción. Por sobretodo, aprende a disfrutar cada momento.

Disfruta cada etapa, cada pausa, cada acelere. Goza cada instante con todos tus sentidos. Ríe, llora, Vive. Que todo llegará cuando tenga que llegar.

La Vida, No Solo Hay Que Sobrellevarla.

La vida no solo hay que sobrellevarla. Hay que disfrutarla. No importa lo que suceda, o lo difícil que sea.

La vida siempre tiene una magia escondida que no podemos permitirnos pasar por alto.A veces no lo vemos, nos cegamos. Pero eso no quiere decir que la vida no tenga ese toque de belleza, de magia, es solo que por un instante lo perdemos de vista.

Pero aún ante la adversidad, ante las dificultades e incluso ante la tristeza, no podemos permitirnos dejar de creer en esa magia, aunque no la veamos o no la entendamos.

La Vida, Sólo Es

Muchos opinan que la vida es difícil, es complicada, es dura. Pero, quizá, la vida SOLO ES. Ni buena, ni mala, ni difícil, ni fácil, la vida solo es, y todo es cuestión de percepciones, de perspectivas.

Si así fuera, en nosotros queda entonces hallar lo bueno de la vida, la magia, “lo positivo” dijeran algunos. Porque si algo me consta, si algo puedo asegurarles, es que todo tiene su ventaja, incluso lo malo.